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Los refrescos causa principal de la epidemia de obesidad y diabetes entre los mexicanos
Boletín de prensa
Alianza por la Salud Alimentaria
• El consumo promedio de refresco entre los mexicanos es suficiente para aumentar su
riesgo de sobrepeso, obesidad y diabetes.
• Exigen regular la publicidad de refrescos y que los etiquetados adviertan el riesgo de su consumo a la salud
• Lanzan video internacional contra el consumo de refrescos exponiendo sus daños Los mexicanos se han convertido en los mayores consumidores de refrescos en el mundo, con un promedio de 163 litros por persona al año, a la vez que es una de las poblaciones con mayores índices de obesidad y diabetes, presentando una de las tasas de mortalidad por diabetes más altas a escala internacional.
En conferencia de prensa, los representes de las organizaciones que integran la Alianza por la Salud Alimentaria, coincidieron que el sobrepeso y la obesidad han crecido en México como el consumo de refrescos. En México, en el periodo de 1999 a 2006, la energía consumida proveniente de bebidas altas en energía, en las que el refresco representa un papel predominante, incrementó más del doble en adolescentes y se triplicó en los adultos. Esto corresponde a que en adolescentes, las kilocalorías2 consumidas provenientes de bebidas altas en energía pasaron de 100 kcal2 en 1999 a 225 kcal2 en 2006; mientras que en adultos pasó de 81 kcal21999 a 250 kcal2 en 2006. En ese mismo periodo el crecimiento de los índices de sobrepeso y obesidad de los mexicanos fue el mayor del mundo.
El INEGI revela a partir de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos en los Hogares (ENIGH), que una familia de escasos recursos destina 7.5% de sus ingresos totales a la compra de refrescos, mientras que las familias de ingresos moderados gastan 12% de sus ingresos en la adquisición de aguas y jugos embotellados, destacando una mayor demanda por refrescos de cola que cubren 70% del mercado. En tanto, los datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006 señalan que la frecuencia en el consumo de refresco supera a alimentos básicos como leche, huevo, carne, frutas y verduras. Otro estudio del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), se señala que el gasto en refrescos aumentó 40% en solamente 7 años, entre 1984 y 1998.
Los miembros de la Alianza por la Salud Alimentaria presentaron y lanzaron a la red a través de twitter, sus páginas web y Facebook el video "Los Osos Reales"*, en el que una familia de osos polares, símbolo de la mayor compañía de refrescos de Cola en el mundo, después de consumir este producto sufren como consecuencia daños extremos generados por la diabetes, deciden deshacerse de esta bebida vertiéndola al océano.
Frente a las oficinas de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgo Sanitarios, COFEPRIS, Alejandro Calvillo director de El Poder del Consumidor, declaró: "No existe política pública alguna para revertir esta situación. El alto consumo de refrescos y bebidas azucaradas es una de las causas centrales de la catástrofe en salud que vivimos. Deben establecerse etiquetados adecuados a estos productos para que adviertan al consumidor sobre el riesgo de su consumo habitual y debe controlarse su publicidad. Al contrario, COFEPRIS ha permitido que las empresas desarrollen su propio etiquetado engañoso haciendo creer a los consumidores que estos productos contienen niveles bajos de azúcar, cuando representan un riesgo para la salud".
Por su parte, Constanza Gómez Mont, directora de Fundación Mídete, afirmó: "El gobierno mexicano debe desarrollar una serie de políticas públicas para disminuir el consumo de estas bebidas y entre ellas están las medidas fiscales. Que no sólo pueden disminuir su consumo, sino también aportar recursos para la introducción de agua potable de calidad en escuelas y espacios públicos, también para enfrentar los costos que está generando la epidemia de obesidad y diabetes".
Sobre este tema, Daniel Gershenson, presidente de Alconsumidor señaló: "La tragedia de la obesidad y el sobrepeso que afecta a todos los sectores sociales, económicos y cada vez a más niños de todas las edades en México, obedece a la indolencia y corrupción de gobiernos que han sido capturados por empresas sin escrúpulos. Refresqueras, productoras globalizadas de productos basura: inmensos consorcios que encuentran en nuestro país, un campo fértil para optimizar ganancias fabulosas a costa de la salud de millones de consumidores indefensos".
Afuera del edificio de la COFEPRIS, un oso blanco tomó diversos envases de una bebida de Cola para verterlos en un basurero, simbolizando lo que debe hacer la población para cuidar su salud, a semejanza de la imagen final del video que se lanzó hoy para combatir el consumo de estas bebidas:
Video; Osos Reales de Detrás de ti Cinema
*Este video fue producido por el Center for Science in the Public Interest de los EUA que ha autorizado a la Alianza por la Salud Alimentaria a utilizarlo. Este es uno de los videos con mayor éxito en los EUA en los últimos años, posicionándose como mejor crítica popular que se ha hecho al consumo de estas bebidas. El video toma importancia para México que es el mayor consumidor de refrescos en el mundo, con 163 litros al año por persona contra 113 de los estadounidenses.
DATOS CONSUMO DE REFRESCO
• México tiene uno de los más elevados, sino el más elevado, índice de consumo de bebidas con aporte energético en el mundo para los grupos de edad de un año de vida en adelante.1
• En México, el consumo de bebidas azucaradas aporta más del 12% del total de
energía consumida.2
• El INEGI revela a partir de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos en los Hogares (ENIGH), que una familia de escasos recursos destina 7.5% de sus ingresos totales a la compra de refrescos, mientras que las familias de ingresos moderados gastan 12% de sus ingresos en la adquisición de aguas y jugos embotellados, destacando una mayor demanda por refrescos de cola que cubren 70% del mercado.3
• Los datos de la ENSANUT 2006 revelan también que la frecuencia en el consumo de de refresco supera a alimentos básicos como leche, huevo, carne, frutas y verduras.
• El refresco es la principal bebida que contribuye con el mayor aporte energético en la población mexicana.1
• En México, en el periodo de 1999 a 2006, la energía consumida proveniente de bebidas altas en energía, en las que el refresco representa un papel importante, incrementó más del doble en adolescentes y se triplicó en los adultos. Esto corresponde a que en adolescentes, las kilocalorías2 consumidas provenientes de bebidas altas en energía pasaron de 100 kcal2 en 1999 a 225 kcal2 en 2006; mientras que en adultos pasó de 81 kcal21999 a 250 kcal2 en 2006.2
• Existen estudios tanto en seres humanos como en animales que muestran que los refrescos no producen saciedad y la compensación que proveen, en términos de la reducción del consumo de otros alimentos o bebidas en comidas posteriores, es baja, por lo que el efecto neto es un aumento del consumo de energía y por lo tanto la obesidad.1
• En México, contamos con el estudio de Jiménez-Aguilar y colaboradores, quienes analizaron datos de 10, 689 adolescentes de la ENSANUT 2006, en el que el consumo de refrescos se asoció positivamente con el IMS en varones adolescentes mexicanos,, ya que el análisis mostró que por cada porción consumida de refrescos, el IMC en los adolescentes varones aumentó 0.17 unidades.4
• Un reciente meta-análisis conducido por Vartanian y Schwartz encontró nexos claros del consumo de refrescos con el incremento de la ingestión de energía y peso corporal, y con el riesgo de diabetes y otras enfermedades no transmisibles. 5
• Evidencia proveniente de una revisión sistemática conducida por Malik y colaboradores demostró una consistente asociación positiva entre el consumo de bebidas azucaradas, la ganancia de peso y la obesidad en niños y adultos.6 Por ejemplo, esta revisión sistemática presentó los resultados de un estudio realizado por Giammattei y colaboradores en 385 niños de California demostró que los niños que consumieron más de 3 refrescos al día tuvieron 4.4% más grasa corporal y fueron más propensos a presentar sobrepeso, que aquellos niños que consumieron menos de 3 refrescos al día.7 Otro estudio realizado por Liebman y colaboradores en 1817 adultos evidenció que aquellos que consumieron más de un refresco al día tuvieron 70% más probabilidad de presentar sobrepeso y 32% más probabilidad de presentar obesidad.8
• Otro meta-análisis conducido por Malik y colaboradores demostró la clara relación entre el consumo de bebidas azucaradas y el riesgo de presentar síndrome metabólico y diabetes mellitus tipo 2. Basado en tres estudios de cohorte que incluyeron 19, 431 participantes y 5, 803 casos de síndrome metabólico, en los que los participantes con mayor consumo de bebidas azucaradas tuvieron 20% más riesgo de desarrollar síndrome metabólico que los participantes de menor consumo. Los datos de diabetes tipo 2, estuvieron basados en ocho estudios de cohorte que incluyeron 310,819 participantes y 15,043 casos de diabetes tipo 2, en los que los participantes con mayor consumo de bebidas azucaradas tuvieron 26% más riesgo de desarrollar diabetes que los participantes de menor consumo.9
• Un estudio prospectivo reciente con datos del Estudio de Cohorte de Enfermeras de Estados Unidos de América encontró que las mujeres que consumen una o más porciones de refrescos endulzados con azúcar al día tienen un riesgo significativamente más alto de contraer diabetes mellitus tipo 2 respecto de aquellas que consumen menos de una porción al mes. 10
Referencias bibliográficas
1 Rivera J, Muñoz-Hernández O, Rosas-Peralta M, Aguilar-Salina C, Popñin B, Willett W. Consumo d bebidas para una vida saludable: recomendaciones para la población mexicana. Salud Publica Mex 2008; 50: 173-195.
2 Barquera S, Hernández-Barrera L, Tolentino L, Espinosa J, Wen Ng S, Rivera J, Popkin B. Energy intake from Beverages is Increasing among Mexican Adolescents and Adults. The Journal f Nutrition 2008; 138: 2454-2461.
3 Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI). Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos en los Hogares. 2008.
4 Jiménez-Aguilar A, Flores M, Shama-Levy T. Sugar-sweetened beverages consumption and BIM in Mexican adoelscents. Mexican Natonal Health and Nutrition Suvey 2006. Salud Publica Mex 2009;51(4):S604-S612.
5 Vartanian L, Schwartz M. Effects of soft drink consumption on nutrition and health: A systematic review an meta-analysis. Am J Public Health 2007; 97(4):667-675.
6 Malik V, Schulze M, Hu F. IntakE of sugar-sweetened beverages and weight gain: a systematic review. Am J Clin Nutr 2006;84:274-88.
7 Giammanttei J, Blix G, Marshak H, Wollitzer A, Pettitt D. Televisión watching and soft drink consumption: associations with obesity in 11 - to 13- years oíd schoolchildren. Arch Pediatr Adolesc Med 2003; 157:882-6.
8 Liebman M, Pelican S, Moore S, et. al. Dietary ¡ntake, eating behavior, and physical activity-related determinants of high body mass índex in rural communities in Wyoming, Montana, and Idaho. Int J Obes Relat Metab Disord 2003:27:684-92.
9 Malik V, Popkin B, Bray G, Després J, Wilíet W, Hu F. Sugar-Sweetened Beverages and Risk of Metabolic Syndrome and Type 2 Diabetes. Diabetes Care 2010; 33(11):2477-2483.
10 Schulze M, Manson J. Sugar-sweetened beverages, weight gain, and incídence of type 2 diabetes in young and middle-aged women. JAMA 2004; 292(8):927-934.
Descarga la NOM-051-SCFI/SSA1-2010
Videos Frente a la Cofepris: Alianza por la Salud Alimentaria denuncia la falta de un etiquetado que permita saber el consumo real de azucar en bebidas
Funcionaria de Cofepris y Alejandro Calvillo
Contacto de prensa: Rosa Elena Luna 44 44 05 55 al 59 y cel. 55 22 71 56 86. reluna@cuadrante.com. mx
Mayor información sobre la Alianza por la Salud Alimentaria: Internet: www.actuaporlasalud.orq Facebook: facebook/actuaporlasalud Twitter: @actuaporlasalud
México D.F. a 16 de octubre, 2012.
Información difundida por el Área de Comunicación y Visibilidad de Cencos

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