DIFUSIÓN-CENCOS
México D.F. 21 de agosto de 2007
Fuente: El Universal
Itinerario político / Ricardo Alemán
Ante la crítica, el director del órgano público quiere ver quién sabe qué maniobras perversas
Héctor Villarreal metió al instituto a la pelea por el rating, como si Imer fuera un grupo privado más
Ahora resulta que el objetivo de la radio pública, según el director del Instituto Mexicano de la Radio (Imer), Héctor Villarreal, es “competir con eficacia, bajo reglas claras y mediante figuras como puede ser el patrocinio, por la captación de una parte de los recursos que los sectores público y privado invierten en comunicación”.
Resulta que Héctor Villarreal cree que la crítica al modelo de comercialización de la radio pública que impuso al Imer, y hasta el debate que se ha dado al respecto, son “resistencias” que se expresan mediante “mentiras, insidias, calumnias o amagos”. Y resulta que los críticos de una decisión que tiene todos los ingredientes de una privatización de facto no hablarían por sí mismos, sino que serían víctimas de quién sabe qué intereses perversos que se valen de la “filtración” y del “cobijo” de supuestos poderes, para apropiarse de los espacios de esa radio pública.
Por lo menos esa es la lectura que aquí hacemos de la carta-réplica que envió Héctor Villarreal en respuesta al Itinerario Político del martes 14 de agosto, titulado: “Imer, el fin de la radio pública”. Y decidimos una contrarréplica, por la “perla” que nos ofrece el señor Villarreal al confirmar de su puño y letra lo que dijimos. Es decir, que en materia de radio pública la competencia es la política de Estado ordenada por el gobierno de Felipe Calderón. ¿Qué tal?





