Boletín de prensa
México D.F., 30 de mayo de 2008 (Cencos).- . El 5 de mayo se publicó en el diario español El País la salida del representante de la Oficina de la Alta Comisionada de Derechos Humanos de Naciones Unidas (OACNUDH) en México, Amerigo Incalcaterra. “Dejará abruptamente el cargo y abandonará el país en breve por presiones de las autoridades del país americano”, difundió el rotativo ibérico.
En este sentido organizaciones civiles y sociales defensoras de derechos humanos nacionales e internacionales manifestaron su preocupación por las implicaciones que representa la salida originada por el rumor de presiones de las autoridades, lo que confirmaría que el gobierno continúa cerrándose a la posibilidad de recibir críticas y un diálogo constructivo que genere alternativas para enfrentar la agenda pendiente en los problemas en derechos humanos.
Amerigo Incalcaterra terminó sus funciones al frente de la representación de la OACNUDH en México el 23 de mayo pasado en medio de una fuerte ola de rumores y por ello en un clima de preocupación,
Kenneth Roth, director ejecutivo de la organización internacional, Human Rights Watch (HRW) envió una carta el 7 de mayo al presidente Felipe Calderón en la que solicitó aclarar las circunstancias que motivaron dicha remoción, pues de confirmarse las versiones que aseguran que el gobierno mexicano intervino, “representaría un alarmante retroceso en la política exterior”.
Sin sustento concreto, el presidente de la CNDH, José Luis Soberanes, relacionó la salida del país de Amerigo Incalcaterra con los fondos que pretende entregar Estados Unidos en el marco de la Iniciativa Mérida, información que fue desmentida por la representación en México que negó tener alguna vinculación con las propuestas en discusión en el Congreso estadounidense en torno a la Iniciativa Mérida, como afirmó el ombudsman.
Pero al mismo tiempo, por medio del periodico Reforma, se hizo pública la carta que Soberanes hizo llegar a la oficina de Ginebra dirigida a la Alta Comisionada el 24 de marzo de presente, en la que plantea “inconformidad derivada de la postura asumida por el Representante de la Oficina en México, el señor Amérigo Incalcaterra” ello ante el documento en la que planteo que en el marco de el informe de Human Rights Watch, “La CNDH de México: Una Evaluación Critíco”, pidiendo que “tomará nota de la situación referida”. Lo cual sólo confirmo el rumor de que desde México se solicito su remoción.
En declaraciones del mismo diario de circulación nacional, Sergio Aguayo sostiene que el ombudsman pierde su autoridad moral al hacer aseveraciones sin sustento. "Me resulta altamente preocupante que el país tenga un ombudsman nacional quien hace acusaciones tan graves sin dar sustento.
Lo mismo en su artículo publicado, en el cual hace una afirmación muy grave: que la alta comisionada basó su política o su comportamiento en la búsqueda de un millón de dólares de Estados Unidos. Es una afirmación que requeriría tener sustento porque no estamos ante algo menor: estamos ante algo muy serio".
Asimismo, un asesor del Senado estadounidense negó tal aseveración. "La gente reconoce que esta oficina tiene credibilidad y que debe tener capacidad para hacer su trabajo", comentó el asesor del Comité de Gastos del Senado, quien prefirió se omitiera su nombre, en información publicada en Reforma.
Amnistía Internacional México aseveró que se está de acuerdo con el trabajo que realizada la OACNUDH en nuestro país, por lo que no comparten la posición de Soberanes Fernández, en tanto que José Miguel Vivanco, director para las Américas de HRW sostuvo que "esto demuestra que la CNDH se ha transformado, en gran medida, en parte del problema y no en la solución a los desafíos en materia de derechos humanos".
La credibilidad del trabajo de la OACNUDH está legitimada por diversos actores civiles y sociales así como organizaciones nacionales e internacionales, por lo que resulta preocupante que el ombudsman orqueste esta campaña de desprestigio sin sustento contra la Oficina, que ha trabajado en el fortalecimiento de los derechos humanos en el marco de su mandato el país.
Sobre la CNDH, no puede ser que tantas voces, tantos análisis de especialistas con calidad moral y conocedores del tema, estén equivocados sobre su falta de compromiso de la instancia la materia, no es la primera vez que esta en el centro del debate asi como el que la dirige como alguien que esta obstruyendo el proceso de defensa y promoción en derechos humanos. Cabe mencionar que la CNDH se ha negado a coperar con la Oficina en iniciativas de promoción de los derechos humanos, como el Programa Nacional de Derechos Humanos, justificandose al decir que es una inciativa del ejecutivo.
Centro Nacional de Comunicación Social A.C.