México D.F., 26 de 2008 (Cencos).- El gobierno del estado de Jalisco daña los derechos humanos y ambientales de los territorios indígenas huicholes y los bosques de la Sierra Madre Occidental con la construcción irregular de la carretera Amatitán-Bolaños-Huejuquilla, al iniciar dicho proyecto sin el consentimiento de las comunidades que se verán afectadas.
Alrededor de 700 indígenas de la Comunidad Huichol de Santa Catarina Cuexcomatitlán (Tuapurie), municipio de Mezquitic Jalisco, se han manifestado en contra de este “megaproyecto de desarrollo” con el que se afectaría permanentemente gran parte de bosque que pertenece a la comunidad con el consecuente daño ambiental irreversible.
Los huicholes mantienen un campamento desde el pasado 11 de febrero frente a los trascavos aparentemente contratadas por la Secretaría de Desarrollo Urbano del estado, que han iniciado la obra en su comunidad, mientras las autoridades no responden a las legítimas peticiones de presentar documentos que validen la obra.
El 22 de noviembre de 2007, los indígenas wixaritaris de la comunidad de Santa Catarina manifestaron su total oposición a la construcción de la carretera Bolaños-Huejuquilla, por afectar sus derechos comunitarios, sin obtener hasta el momento una respuesta del gobierno de Jalisco.
Con un manejo que recuerda el intento de imposición de la presa La Parota en Guerrero, las autoridades de Jalisco presionaron a los líderes del comisariado de bienes comunales y posteriormente llevaron a cabo una presunta asamblea el pasado 9 de septiembre de 2007 en la que, con un documento falsificado, comuneros supuestamente avalan la construcción de la vía sobre 19 kilómetros de su territorio