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Información del Centro Nacional de Comunicación Social AC

3 de diciembre de 2007, se celebra el 10º aniversario de la Convención de Ottawa sobre la prohibición de las minas antipersona

Comunicado de prensa 07/122

Diez años después, el tratado sobre la prohibición de las minas registra progresos pero aún enfrenta importantes desafíos

Ginebra (CICR) – En el transcurso del último decenio se han registrado grandes progresos en relación con la eliminación de las minas antipersonal en todo el mundo, pero el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) considera que el 10º aniversario de la Convención sobre la prohibición de las minas antipersonal (Convención de Ottawa), que se celebra el 3 de diciembre, es una ocasión que los Estados deben aprovechar para reflexionar sobre los importantes desafíos que aún subsisten.

"En muchos aspectos, la Convención de Ottawa ha sido un éxito resonante", dice Philip Spoerri, director de Derecho Internacional del CICR. "Actualmente el tratado tiene 156 Estados Partes. De los 50 Estados que en un momento dado producían esas minas, 34 son ahora Partes en la Convención. Los Estados vinculados por la Convención han destruido hasta el momento casi 42 millones de minas antipersonal. La lista de logros continúa, y es bastante impresionante".

"Sin embargo, queda mucho por hacer", insiste el Sr. Spoerri. "Treinta y nueve Estados aún no han ratificado la Convención. Y todos los que la han ratificado deben mantener las promesas a largo plazo que hicieron a las víctimas de las minas, incluida la obligación de remoción de minas y de asignación de mayores recursos para programas de asistencia y atención de salud."

El CICR, por su parte, ayuda a las víctimas de las minas y otros restos explosivos de guerra prestando apoyo a los servicios de atención médica de emergencia y a largo plazo y de rehabilitación física. También promueve medidas preventivas, como la facilitación del acceso sin riesgo a los alimentos, el agua y otros elementos de primera necesidad.

En Afganistán, por ejemplo, el programa ortopédico del CICR ha prestado ayuda a alrededor de 80.000 personas con discapacidad en los dos últimos decenios, representando los amputados casi la mitad de esa cifra. "Incluso si a partir de hoy no se produjera ningún otro accidente relacionado con las minas en Afganistán," dice el Sr. Spoerri, "tendríamos trabajo aquí durante los próximos 40 años, prestando ayuda a las decenas de miles de víctimas de las minas que ya existen".

Mashal Mohamed, de nueve años, es una de esas víctimas. El niño perdió una pierna en un accidente de mina ocurrido en Kabul, hace tres años. Su madre, Zia Mohamed, dice: "Todavía tengo miedo de las minas, miedo de que le pase lo mismo a cualquier otro miembro de mi familia. Esta tragedia afectará nuestras vidas para siempre".

"Además, las minas son sólo uno de los tipos de armas que siguen matando después de terminados los conflictos" dice el Sr. Spoerri". El costo en términos de vidas humanas de las municiones de racimo, en particular, que son armas de consabida imprecisión y no fiables, es un apremiante problema que requiere acción urgente en el plano internacional".

"El 10º aniversario de la Convención sobre la prohibición de las minas antipersonal es el momento adecuado para que los Estados examinen con gran atención el mortal legado de todas las armas que siguen matando después del cese de los conflictos, y adopten un genuino compromiso orientado a poner fin a ese legado", dice el Sr. Spoerri.

Para más información:
Claudia McGoldrick, CICR, Ginebra, tel.: +41 22 730 20 63 ó +41 79 217 32 16

** El 3 de diciembre de 2007, se celebra el 10º aniversario de la Convención de Ottawa sobre la prohibición de las minas antipersonal.**