En el sector público, la mayor discriminación a la comunidad LGBTI
México D.F., 6 de octubre de 2008 (Cencos).- En el periodo enero-agosto de 2008 se han presentado 39 quejas ante la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federla (CDHDF) por presuntas violaciones de derechos humanos a personas de la comunidad lésbico, gay, bisexual, transexual, travesti, transgénero e intersex (LGBTI), por parte de representantes de la Secretaría de Seguridad Pública, la Policía Judicial y elementos de seguridad y custodios de los centros de reclusión.
En el marco de la presentación del Informe especial sobre violaciones a los derechos humanos por orientación o preferencia sexual o por identidad o expresión de género, Alejandro Brito Lemus mencionó que tras una encuesta realizada en 2005 casi el 70 por ciento de las personas homosexuales afirmaron que la discriminación a su persona aumentó durante los cinco años anteriores.
El activista y director de Letra S agregó que el 40 por ciento de las personas de la comunidad LGBTI, en edad escolar ha tenido que mantener en silencio su preferencia sexual para no ser discriminado mientras que el 25 por ciento que lo ha aceptado ha sufrido violencia y malos tratos, incluso por su propia familia.
Brito Lemus aseguró que se han documentado 420 asesinatos en contra de LGBTT desde 1995 a 2006, sin embargo y debido al subregistro, la cifra de odio homofóbico supera las mil ejecuciones en contra de este sector en el mismo periodo.
Agregó que a pesar de estas cifras no existe una conciencia social ya que las y los integrantes de esta comunidad siguen padeciendo poca tolerancia, discriminación y violencia. El estado debe tener una política activa contra el prejuicio a personas LGBTI y que a su vez frenen la violencia que se desata con mayor frecuencia hacia estas personas ya que “no se puede tolerar que las y los servidores públicos sean los que más discriminen a este sector, no se puede tolerar que elementos de las policías, cuya misión es proteger a la ciudadanía, sean los que más incurren en violencia, tratos crueles y denigrantes”.
Se refirió también a los profesores y profesoras de quienes depende la educación de las nuevas generaciones, así como a los sectores de salud en donde las y los médicos anteponen sus prejuicios y niegan la atención a derechohabientes, solo porque el nombre de la identificación no coincide con su identidad de género.
Ante esta situación, el escritor Carlos Monsiváis aseguró que en México hay poco proceso educativo en materia de sexualidad y se refirió a los crímenes de odio como “la necesidad de sentirse superiores extirpando a un miembro de una especie denigrada y denigrante”.
De igual forma aseveró que hace falta implementar una legislación que castigue los crímenes de odio ya que esto cada vez se vuelve parte de la mentalidad social, e invitó a todas y todos los ciudadanos a validar sus derechos ya que “al ejercerlos estoy responsabilizándome de mi mismo”.
Ante este panorama, son necesarias políticas públicas que garanticen y promuevan las garantías individuales, así como programas gubernamentales que eviten discriminación finalizó Brito Lemus durante la presentación del informe en el Museo José Luis Cuevas, en el que también estuvieron presentes José Luis Cuevas artista plástico, Sabina Berman dramaturga y escritora, y Juan José García Ochoa subsecretario de Gobierno del DF.
Centro Nacional de Comunicación Social AC




